lunes, 27 de octubre de 2008

La Ley se olvida de los discapacitados

Ceuta cuenta sólo con un taxi para el transporte adaptado después de expirar la segunda licencia para este servicio.
Mientras desde COCEMFE reclaman un mínimo de cuatro de estos automóviles para cubrir una “necesidad esencial”

Las barreras para el desplazamiento por una ciudad para personas con discapacidad motórica obligados a ir en silla de ruedas son muchas. Quizá la batalla más conocida es la de las barreras arquitectónicas. Las reclamaciones y las campañas informativas de las asociaciones están consiguiendo mucho en este sentido. Mientras, existen otros ámbitos a los que se les presta menos atención pese a que su importancia es capital para los miembros de este colectivo. Un ejemplo claro es el transporte público adaptado a personas con discapacidad. Son pocos los autobuses y taxis con plataforma para facilitar la entrada de estas personas que existen en Ceuta.

Bien significativo es el caso de los taxis. Ceuta cuenta actualmente con dos licencias de auto-taxi adaptado pero desde hace unas semanas sólo queda uno. Un automóvil de transporte público adaptado para un colectivo que en Ceuta se acerca al centenar de personas.
Según explicaron desde la sección de Transportes de la Consejería de Fomento la normativa no contempla un número mínimo de taxis adaptados para Ceuta. Luego, la práctica dice que cada ciudad ha de tener alrededor de tres taxis de este tipo por cada 50 licencias. Pues bien, Ceuta tiene 108 taxis por lo que haciendo cuentas debería haber seis como mínimo. Desde la Confederación Española de Personas con Discapacidad Física y Orgánica (COCEMFE) Ceuta reclamaron que la ciudad cuente al menos con cuatro de estos vehículos.
Las hasta ahora dos licencias de auto-taxi para transporte adaptado son las últimas que la Ciudad ha entregado en los últimos cuatro años. Es precisamente este el periodo que la Ley obliga a un taxi con esta licencia a ejercer el servicio para personas con necesidades derivadas de una discapacidad motórica. Después de este tiempo el taxista es libre de convertir su automóvil en un utilitario normal y no ejercer esta prestación.
Este es el verdadero problema. La única manera que tiene una ciudad ahora mismo para dotarse de taxis para el transporte adaptado es mediante la concesión de nuevas licencias. Esto es así por que casi ningún taxista con licencia apuesta por convertir su vehículo para este tipo de servicio.
Rentabilidad y costes. Son los dos grandes caballos de batalla de los auto-taxis con plataforma para discapacitados. El presidente de la Asociación Profesional del Taxi, Luis Sarria, explicó que son muchos los costes: la adaptación inicial del vehículo, el mantenimiento, el consumo, etc.
La escasez de taxis para el transporte adaptado es una problemática generalizada en todas las grandes y pequeñas ciudades españolas, según explicaron desde Fomento. “Málaga es una ciudad importantísima y tiene sólo tres de estos
vehículos, Sevilla tiene otros tres, Huelva uno y Cádiz también uno”, detalló un técnico del área de transporte de Fomento.
Entienden los propios miembros de este colectivo que la Ley tampoco les ayuda en demasía. La no existencia de un mínimo de vehículos o una ratio de automóviles en función a la población podría ayudar. También sería efectivo,
según explicaron, que las licencias de taxis adaptados tuvieran una vigencia mayor a los cuatro años.
Hoy en día no se entiende el funcionamiento de estos vehículos sin la subvención del Estado, los Ayuntamientos, los Gobiernos autonómicos o las asociaciones de discapacitados mediante la firma de convenios.
La solución a este problema pasa por una acción decidida desde el plano político. Habida cuenta de que la subvención es el único motor que mueve a los conductores a prestarse a dar un servicio que para un colectivo representativo de Ceuta es “esencial”.
La Ciudad ha mostrado su disposición a seguir conveniando este transporte pero ello está condicionado a las ayudas estatales. El Ejecutivo autonómico ha recibido varios varapalos en este sentido ya que no se han concedido subvenciones para esta materia pese a los requerimientos cursados al Gobierno central en los últimos años.
Desde COCEMFE Ceuta, María del Carmen Nieto se mostró comprensiva con el gremio del taxi por los elevados costes que genera este transporte por lo que demandó a la Administración “un compromiso decidido”.

Escrito por David F. Pascual «El Pueblo de Ceuta»

jueves, 16 de octubre de 2008

EL ENEMIGO ESTÁ EN CASA


Toda casa es un auténtico zoológico donde conviven miles y miles de animales, entre el perro, gato, peces, tortugas… hasta los invisibles ácaros (sólo pueden verse a través del microscopio) que llenan nuestros suelos, nuestros muebles y nuestras ropas.
Como sobre perros y gatos sabemos más o menos como son y como se comportan, así de los peces y las tortugas, vamos a centrarnos en los animales que no conocemos pero que viven con nosotros.

La humedad de ésta época del año favorece la proliferación de millones de animalitos cuyo tamaño es menor a 0,2 milímetros (entre 200 y 500 micras). Son los ácaros, principalmente los del polvo.
Estos ácaros producen alergia a un 10% de la población en otoño y en las zonas húmedas hay más de 1.000 ácaros por metro cuadrado, en zonas secas son más o menos unos 70 ácaros.
La limpieza del hogar, de la casa, es importante para combatirlos y evitar alergias que pueden desembocar en asma.
Muchas personas estornudan estos días, algunas pueden estar resfriadas por los cambios de temperatura, pero otras lo hacen a causa de estos ácaros que invaden su cuerpo.
Las condiciones de humedad y temperatura favorecen el desarrollo de estos organismos que producen asma, rinitis y conjuntivitis.
Estos ácaros se desarrollan más en las áreas cercanas a la costa.
Para prevenir es importante evitar la humedad, porque es el factor numero uno para que los ácaros se presenten. Es importante reducir la humedad ventilando bien la casa o usando aparatos deshumidificadores.
Si tienes aspirador hay que pasarlo especialmente cerca de las camas, (los ácaros se esconden dentro de las fibras), cuando tengan alfombras o moquetas.
También se encuentran en la ropa de cama, sobre todo las fundas de las almohadas y las sábanas. El cuerpo humano pierde cada día 28 gramos de piel, que se renuevan siempre, y ello favorece que los ácaros vivan a sus anchas.
Si tenéis hijos pequeños y éstos juegan con peluches, mete los peluches en el congelador del frigorífico dentro de una bolsa de plástico durante 12 horas para que el frío mate a los ácaros.
La ropa sucia no meterla nunca en los cajones, dejarla fuera. Hay que dejarla al aire libre, o cerca de una ventana abierta, porque favorece el moho si está dentro de cajones o armarios.
Último consejo: mete trozos de carbón vegetal en los armarios y cajones con ropa. La mantiene fresca y evita malos olores porque el carbón absorbe la humedad y evita el moho.
Mucho cuidado también con los cambios de armario en estas fechas.

miércoles, 15 de octubre de 2008

MUNDO DEMAGOGO INSENSIBLE

Hola mundo. Soy ese niño que muchos de ustedes han visto por la tele o en las fotos de los periódicos en brazos de un hombre al que no conozco de nada.
Estaba jugando con mi hermanito pequeño con unas cuantas cajitas de madera a las que mi papá había puesto sendas ruedas de cartón-piedra y que llamamos nuestros tanques. Estábamos jugando a la guerra contra el enemigo invisible con nuestros tanques, único juego que conocemos.
He mirado por la ventana a causa de que algo me ha llamado la atención. He visto un brillante avión del que sale un chorro de humo negro por detrás y ahora mismo veo otro chorro de humo, éste de color blanco, que sale de una de las alas por delante del avión... un enorme ruido me destroza los tímpanos, algo a destrozado también mi cuartito, todo se me viene encima, veo a mi hermanito en un instante que revienta por el medio... tengo miedo, mis papás no están en casa, están trabajando en el campo...



Me he despertado ahora mismo y no reconozco el lugar. No hay nadie. Estoy solito. Me doy cuenta de que no siento una pierna y cuando miro abajo veo que no está. Llamo a papá, a mamá, para que me busquen mi piernita, lloro desconsolado... he perdido mi piernita. No se donde estará mi hermanito pequeño, hace poco estaba jugando conmigo. Me estoy durmiendo otra vez...
Me vuelvo a despertar, ahora veo mejor que antes. No se donde estoy, el lugar no se parece en nada a mi casa, principalmente porque no tiene techo. Veo el cielo en toda su amplitud y poco más allá descubro a muchos niños y niñas que caminan en fila no se adonde. Muchos de ellos tiene horribles heridas en sus cuerpecitos; algunos tienen enormes brechas en las cabecitas. Ninguno llora. Todos caminan en un estremecedor silencio. Me ha parecido ver a mi hermanito y lo llamo a la vez que me levanto para correr a alcanzarlo. No se qué ha pasado pero me he caído al suelo sin haber podido dar un paso... ¡la pierna!, ahora recuerdo que la perdí. Miro alrededor a ver si la encuentro. Mis papás tampoco están y ahora me doy cuenta de que estoy muy sucio, tengo todo el cuerpo manchado con algo de un color marrón oscuro con tintes rojizos. No tengo ropas, estoy totalmente desnudo y esto me desconcierta. Ahora veo que tengo muchas pupas por todo el cuerpo... ¿qué me ha pasado?
Estoy en un mundo extraño, todo silencio y todo nada. Muchos niños y niñas, millones, veo alrededor. Todos están desfigurados, destrozados, manchados de sangre, errando por un mundo totalmente desconocido. Sus miradas fijas y vidriosas muestran el terror que han padecido, sus bocas petrificadas señalan la última palabra que soltaron: "papá, mamá". Mi hermanito se arrastra, lo mismo que yo, aunque en una postura extraña: tiene el cuerpecito partido por la mitad, aunque unidos los dos pedazos mediante tiras de intestinos...
Mundo querido, ¿es esto lo que vosotros queréis? Ahora no estoy con vosotros, aunque os estoy viendo desde un lugar privilegiado. Me habéis destrozado mi incipiente vida con vuestras insensibles demagogias políticas. Nos habéis destrozado a mi hermanito y a mí simplemente porque jugábamos al único juego que nos enseñasteis vosotros. Ni mi hermanito ni yo os hemos hecho nada ¿porqué nos habéis destrozado?
Mundo querido, ¿es esto lo que vosotros queréis? Ahora me doy cuenta que para vosotros no somos nadie, una escueta noticia mediática que al cabo de unos días desaparece de vuestras memorias sin dejaros ni una pizca de misericordia. Estoy ufano porque he salido en la prensa... ¿para qué? Si ahora mi vida ya no existe, como tampoco la de mi hermanito, como tampoco la de muchos niños y niñas que os dejaron, víctimas de la demagogia insensible que gobierna vuestros corazones y sobre la que yo quisiera dar un grito de protesta... pero no puedo... estoy muerto.

MICHAEL KENNEY, Ph. D.

Ceuta amanece un poco rara. Lo digo porque el relente, que sopla en el frente marítimo de La Marina, me deja el cuerpo como si estuviera enterrado en una arena caliente y rodeado de finos bloques de hielo. He tenido que regresar a casa para colocarme una camiseta debajo de la camisa. Pero no lo crean, al cabo de una hora tuve que volver a casa para quitármela, el calor me ahogaba sobremanera.
Encamino mis pasos al Hotel Muralla donde he quedado con mi amigo José Manuel Pérez Rivera, al que le he propuesto unas ideas y que él se tomará con tiempo y tranquilidad darme la respuesta. Buena persona es y plenamente dedicada, dentro del tiempo libre de que dispone después de cumplir sus deberes laborales, a “Septem Nostra” y todo lo concerniente a las actividades de la entidad. Hemos quedado para otro día en que trataremos con profundidad sus inquietudes, y las mías, en un clima más tranquilo y distendido.



Poco después de habernos sentado en la cafetería del hotel, aparece Michael Kenney, un fino y educado norteamericano que habla muy bien el español. Quedamos en que tendremos una conversación en cuanto termine con los otros deberes.
Dicho y hecho, encaminamos nuestros pasos a la redacción de El Pueblo de Ceuta donde, después de presentarlo a todos los miembros de la gran plantilla del periódico, que estaban a esa hora, y enseñarle algunas dependencias lo predispuse para el sacrificio en el altar de ejecución. Bueno, creo que em he pasado narrando por lo truculento. Mantenemos una entrevista en la sala de reuniones, claro.
Michael Kenney, norteamericano, de 40 años de edad, es profesor asistente de Ciencias Políticas y Asuntos Sociales de la Universidad Estatat de Pensilvanya.
Nació en 1967 en la ciudad de Fort Wayne, Indiana. De familia puramente americana, de larga tradicción, desarrolló sus estudios en escuelas normales después de haber sufrido la pérdida del sentido del oído a los cinco años.
Luchando contra el problema merced a planes y proyectos específicos en las escuelas, consiguió entrar en la Universidad de Florida, donde obtuvo el master de Doctor en Filología; pasó después por las siguientes universidades norteamericanas: Massachusset, Stanford y California del Sur, interesándose por estudios relacionados con la América latina y obteniendo el Master de Estudios Latinos.
Está en Ceuta, de vacaciones, acompañado por su esposa Emilia, de orígen búlgaro, y la hija de ambos, Carolina, de cuatro años.
De su tiempo de estudiante universitario ¿ha tenido problemas por el hándicap que padece?
• En realidad no existían muchos problemas. Sin embargo, algunos sí que tuve como algunas dificultades de oir a los profesores cuando éstos disertaban más rápidos; problemas de cómo pronunciar correctamente algunas palabras y sobre todo problemas con compañeros ignorantes del daño que hace contra quienes padecemos un defecto físico.
¿Alguna pega para obtener los títulos que tiene por parte de las autoridades norteamericanas?
• Ninguna, todo en mi país son facilidades para que cualquier ciudadano que desee cursar estudios en la Universidad, cualquier universidad, y se doctore en la rama que haya escogido.
¿Existen en tu país personas sordas que desarrollen profesiones de alto nivel?
• Sí. Existen en la actualidad un buen número de abogados, doctores en medicina especializados precisamente en la hipoacusia, ingenieros, arquitectos. Como ya decía antes, no existe ningun problema y a más que los minusválidos obiene ayudas especiales para eliminar barreras arquitecctónicas y de comunicación que supongan impedimento al desarrollo de su labor.
• ¿Qué opinas de la ciudad, de Ceuta?
• Me parece que Ceuta es una ciudad muy linda, con un clima muy agradable, su gente es muy cariñosa y abierta y dispone de unas playas bastante buenas. En fin que me llevo un recuerdo inolvidable.
¿Ha estado en otras ciudades españolas?
• Sí, he estado en Madrid, Granada, Carmona…
¿Encuentras diferencias entre las ciudades peninsulares y Ceuta?
• ¡Hombre!, si dejamos de lado lo arquitectónico y la gente, puedo decir que en el conjunto global sí, si hay mucha diferencia, diferencia que está en que existiendo mucha historia en ésta ciudad, yo como turista lo veo muy difícil de expresar. A pesar de que tenga mucha historia, no hay mucho que ver en el aspecto turístico. Es mi sincera opinión.
Dejamos en éste punto las preguntas y procedemos a charlar como viejos amigos de temas generales de la vida norteamericana y su interés por la vida de los españoles.
Con un deseo de encontrarnos en otra ocasión, nos despedimos…

martes, 14 de octubre de 2008

BARRERAS ARQUITECTÓNICAS

Estamos celebrando el pase a las semifinales de la selección española cuando me comunican que la Ciudad ofrece subvenciones para eliminar barreras arquitectónicas.
Ignoro cómo funcionan las cosas en Ceuta en referencia a la concesión de subvenciones sobre ese tema de las barreras arquitectónicas cuando la pura realidad plantea que es una ciudad totalmente inaccesible para las personas minusválidas físicas.



La serie de fotos que acompañan el artículo hablan por sí solas y demuestra la total inutilidad de esa concesión económica cuando por lógica debe ser la propia Ciudad la que se encargue de subsanar esas deficiencias urbanísticas sin necesidad de conceder subvenciones, específicamente para ese concepto. Y no solamente para los minusválidos físicos si no también para las personas mayores.
Existen las NTE (Normas Técnicas de la Edificación) con indicaciones de la obligatoriedad de hacer factibles a las personas minusválidas físicas los accesos a edificios, construcciones, etc., y cualquier constructor debe atenerse, generalmente, a ellas. Con ello quiero decir que deben intensificarse el control de la concesión de permisos de construcción, a quién corresponda, para que la misma contemple todo lo concerniente a la eliminación de las barreras arquitectónicas. Esto no necesita subvenciones, es una obligación del Gobierno.
Si el dinero de esas subvenciones es destinado a los propios minusválidos que las soliciten individualmente, sin necesidad de ir a manos de asociaciones, para conseguir una prótesis o una silla de ruedas sería comprensible, pero que se conceda (tomadura de pelo esa de que no deben sobrepasar un tope de 4.000 euros presupuestados (?)) a organizaciones no gubernamentales ya son ganas de liar el meollo de la cuestión.



Desgraciadamente, en nuestra ciudad y en otras ciudades, las subvenciones destinadas para los minusválidos suelen desaparecer en conceptos que no tienen nada que ver con los minusválidos y los proyectos que se están realizando o que tengan previsión de empezar en breve...
Existen mecanismos oficiales de control de gestión eficaces que impidan la utilización fraudulenta de esas subvenciones y no comprendo que dos organizaciones que no tienen nada que ver con la auténtica dedicación a los minusválidos traten de encauzar, supuestamente a través de ellas, la petición de solicitudes o las denuncias de los ciudadanos.
Con que la Ciudad monte una oficina, específicamente para estos temas, tendrá perfectamente controlado el mismo si tenemos en cuenta la realidad de la constitución de muchas de las calles y pasos peatonales. No es cosa de que entidades particulares lleven a cabo las supuestas soluciones a estos problemas.
Por otro lado, en referencia a los minusválidos sensoriales, no veo a dónde se quiere llegar con la profusión de intérpretes cuando en nuestra ciudad no existe un registro real de personas sordas o sordociegas –el número máximo, supuestamente, de estas personas no llega a veinticinco, descontando los que vienen del otro lado de la frontera y que por lógica no tienen por qué beneficiarse de unos derechos inexistentes para ellos- cuando lo que de verdad se tiene que hacer es crear y fomentar aulas para enseñanza real de las mismas CON AUTÉNTICOS PROFESORES y no con cualquiera que sepa mínimamente el lenguaje de signos sin poseer estudios ni título alguno.
De ASOCIACIÖN DE SORDOS DE CEUTA, se informará en breve (está prevista su reapertura en el mes de diciembre) de la realidad contractual y de los medios, formas y gestiones que se deben y pueden realizar para romper esas barreras de comunicación o, al menos, buscar auténticos medios de subsanarlas, así como información de los mejores sistemas para que los minusválidos sensoriales alcancen su verdadero valor dentro de la sociedad contemporánea sin tapujos ni falsas verdades.

lunes, 13 de octubre de 2008

La crisis del asesor sordo

El colegio Juan Carlos I vuelve a vivir estos días su ‘vía crucis’ de cada inicio de curso. Un año más el centro se ha lanzado a la búsqueda para cubrir el puesto de asesor sordo para los escolares con necesidades de este tipo presentes en la instalación. Desde hace más de tres años el especialista, normalmente llegado de la Península, no continúa más de un curso en su puesto en el centro.
La historia es en parte parecida a la situación que registra el INGESA, que mantiene algunas especialidades sanitarias sin cubrir o con falta de personal suficiente. Las motivaciones vienen a ser las mismas. La primera causa es de índole económica y contractual, según remarcó el director del Juan Carlos I, Rafael Zaragosí. “Las condiciones económicas no son las mejores para un profesional que ha de venir casi obligatoriamente de la Península. El sueldo no pasa de los mil euros y al acabar el curso no se remunera durante el verano. El panorama no es nada halagüeño para alguien de fuera que encima pretende quedarse otro año más en Ceuta”, explicó el director del centro.
Así, el colegio, a través de la Dirección Provincial del Ministerio de Educación ha recurrido un curso más a la Confederación Estatal de Personas Sordas para encontrar un asesor sordo o especialista en lengua de signos que considere la opción de desplazarse durante todo el ciclo escolar a la ciudad autónoma.
La convocatoria acaba de abrirse y la búsqueda no finalizará hasta bien entrado el mes de diciembre. Así, no se prevé que el especialista llegue a Ceuta antes del mes de enero, cuando se reinicie de nuevo la actividad escolar. Mientras, una población estudiantil de nueve alumnos con distintos niveles de sordera estarán sin un profesor especializado que les atienda. “Estaremos apañándonos con logopedas y apelando al conocimiento básico que de la lengua de signos tienen algunos de los maestros”, continuó.
Lo del Juan Carlos I con los asesores sordos parece un gafe. El último, llegado en enero desde tierras castellano leonesas tuvo una difícil adaptación y además le sobrevino una enfermedad que le obligó a darse de baja un mes antes del final del curso escolar.

Joaquín Pinedo, el asesor sordo durante 2007, al que deseamos una pronta recuperación.
La crisis del asesor sordo ha vuelto un curso más a Ceuta. “Esto se está convirtiendo en algo normal”, apostilló con ironía el director del Juan Carlos I.

sábado, 11 de octubre de 2008

EGLE PÜVI, profesora de educación especial de Estonia

Una mañana tremendamente calurosa que dan ganas, mas que nada, de meterse en el mar y disfrutar del frescor de las profundidades marinas mientras se observa la rala fauna y, a través de unas redes, una serie de animalitos con muchos tentáculos y que todos conocemos como medusas.
No tengo tiempo para ello, he de entrevistar a una mujer. Se lo había prometido. Es una mujer guapa, joven que aparenta de unos 20 a 25 años aunque pudieran ser menos o mas. Uno no está para hacer elucubraciones mentales de la edad de las mujeres. Aquí fallan las matemáticas claramente.
Egle Püvi, natural de la ciudad Tartu, Estonia, es una mujer dedicada exclusivamente a cuanto atañe al mundo de las personas minusválidas, sobremanera de las personas sordas.
Está en Ceuta, invitada expresamente por el asesor para alumnos sordos del Colegio Juan Carlos I, Joaquín Pinedo, burgalés que se siente ceutí y que lleva un año residiendo en la ciudad.
Egle Püvi es intérprete profesional de lengua de signos en su país además de ser una cualificada profesora de educación especial. Tiene la suerte de ser ahijada de la presidenta de la Federación de Estonia, Riina Kuusk, gran amiga mía desde hace tiempo y ello ha dado ocasión de que se abriera sin tapujos ante mis preguntas.
Habla el castellano perfectamente aunque con ese deje gutural propio de los eslavos y sus respuestas son claras y amenas.



Pregunta: ¿Cuál es el motivo de tu visita a Ceuta?
Respuesta: Recibí una invitación de Joaquín Pinedo, asesor para alumnos sordos del Colegio Juan Carlos I de Ceuta, para que comprobara la situación de los sordos ceutíes porque vengo estudiando una tesis para desarrollarla en mi país.
P: Iremos por partes, una dedicada a tu impresión de la ciudad y la otra adentrándonos en la esencia misma de tu trabajo… ¿Qué te ha parecido Ceuta?
R: Realmente me ha sorprendido la existencia de ésta bellísima ciudad. En Estonia se desconoce la existencia de ciudades españolas en el Norte de África. Se nota que es una ciudad excepcional, sus edificios, calles y gentes demuestran claramente la existencia de distintas culturas y religiones convergentes en la convivencia.
P: ¿Qué es lo que más te ha llamado la atención?
R: La limpieza de sus calles en comparación con otras ciudades que he visitado; los cuidados jardines y la gran cantidad de áreas verdes que tiene.
P: ¿Qué te parecen los caballas?
R: ¿Caballas?, ¡ah!, sí, los ceutíes. Verdaderamente poco puedo decir dada la corta estancia que llevo (llegó el lunes) en la ciudad; pero he comprobado que los que atienden los bares y los restaurantes son muy amables y considerados.
P: ¿Qué tal la comida ceutí?
R: Muy rica, en pocos sitios he saboreado los frutos del mar como aquí. Son muy buenas las comidas de los restaurantes ceutíes.
P: Aquí dejaremos tus impresiones sobre la ciudad y entraremos en lo que en realidad corresponde a tu visita ¿Qué impresión saca de tu encuentro con los sordos ceutíes?
Es que como llevo poco tiempo aquí y sólo nos hemos reunido una vez, además con sordos de distintas procedencias, solamente puedo decir que los sordos adultos de ésta ciudad están muy dispersos, cerrados y faltos de información y que todo se puede resolver a través de la Asociación ceutí que habéis puesto en marcha. Es primordial que sean los propios sordos los que resuelvan los problemas que les atañen y nada mejor que a través de una entidad que los represente y con la que puedan demostrar que son personas válidas.
P: En eso estoy completamente de acuerdo… ¿Cómo son en Estonia, tu país?
En todas las ciudades importantes, en todas las regiones existen asociaciones de personas sordas que luchan por la reivindicación de sus derechos primordiales y la igualdad de oportunidades.
P: El Gobierno estonio… ¿Ayuda mucho a las personas sordas?
R: Debes tener en cuenta que nosotros hemos conseguido la “independencia” de la antigua URSS, se puede decir, recientemente y por ello aún no tenemos todas las infraestructuras necesarias para desarrollar todos los derechos de las personas. Aclaro que los intérpretes de lengua de signos ya existían desde antes y todos pagados por el Gobierno estonio. Los ciudadanos que precisen nuestros servicios no abonan absolutamente nada.
P: ¿Encuentra diferencias con los organismos para sordos españoles?
R: Sí, mucha diferencia y por ello me choca que en ésta ciudad no exista, hasta ahora, una asociación ni infraestructura pública local que vele por ellos, no me refiero a las entidades formadas por los padres ya que ahí los sordos no tienen ni voz ni voto y por tanto las decisiones que se toman son realizadas por los padres, que ha veces desconocen el camino a seguir para el futuro de sus hijos. Una enorme contradicción si sé que en las demás ciudades españolas, todas y cada una de ellas, disponen de asociaciones. La diferencia entre los letones y los españoles, hablando de las personas sordas, está en que aquí el Gobierno de la Nación y de las Comunidades ayudan mucho a los sordos con subvenciones para todo tipo de solicitudes, tanto para dotarlos de un local social, como para la fomentación de la cultura, de la educación de adultos, de centros de formación profesional. He quedado impresionada y eso es una experiencia que pienso llevarla a mi país. Lo que me choca, de verdad, es encontrar con que ésta ciudad no tiene nada que sí tienen las demás.
P: ¿Qué diferencia encuentra entre el sordo estonio y el español?
R: Salvo el idioma hablado, el lenguaje mímico, aunque es diferente, no presenta ninguna dificultad para que dos personas de distinta nacionalidad pueda mantener una conversación que una persona normal, desconocedora de la respectiva lengua, no lo puede conseguir. Otra cosa es cuando se trata de una relación sordo-oyente. Entonces es necesaria la presencia del intérprete de lengua de signos. En ambos países es el mismo problema, idéntico en cuanto a barreras de comunicación y las reivindicaciones son también las mismas.
P: Sobre educación, ¿tienes algo que decir?
R: En Estonia existen dos únicos colegios dedicados a las personas minusválidas sensoriales. Uno está íntegramente dedicado a la enseñanza oral y el otro es bimodal, o sea mitad oral y mitad lenguaje de signos.
P: ¿Puedes aclarar la diferencia en esas dos formas de educación y sus consecuencias?
R: Sí. Como persona oyente dedicada a la enseñanza me he dado cuenta que el sistema oral, si bien beneficia al sordo para que hable como Vd. o como yo, lo perjudica claramente en su formación educacional y cuando llega a la formación profesional, única meta para los sordos en mi país, encuentran tremendas dificultades para asimilar las lecciones técnicas al desconocer el significado de las palabras y de las frases, mientras que los educados por el sistema de lenguaje de signos, a la hora de la verdad, no tiene dificultades de comunicación, gracias a los intérpretes y profesores conocedores del lenguaje de signos, porque han aprendido lo que todos los niños estonios aprenden.
P: Según tu punto de vista y merced a tus contactos con Joaquín Pinedo… ¿Qué te parece la educación local de los sordos?
Bien, veo muy positivo que los niños sordos tengan profesores también sordos porque se establece un vínculo de confianza demostrada en que el profesor conoce perfectamente lo que el niño sordo espera de él. No digo que los maestros no sordos no sean válidos, pero para el niño no es lo mismo, ya que el profesor sordo sabe como es precisamente porque es sordo.
P: ¿Qué futuro ves, desde tu posición como persona oyente, el futuro del colectivo de minusválidos sensoriales?
Erradicar definitivamente la extrañeza de la gente al ver gesticular a dos sordos, es una forma de comunicación perfectamente normal, no es extraterrestre y ello implica que tengamos que “educar” a las personas normales para que vean a los sordos y sordas como ellas mismas se ven. Así ocurre, al menos en mi país, que la gente se asusta de ello. Lamentablemente los médicos juegan un papel ante los padres primerizos que se encuentran de golpe con un bebé totalmente desconocido para ellos y ahí entran los médicos con supuestas experiencias de cómo conducir la vida del bebé sordo. Los médicos deben dedicarse a sanar, no a asesorar.
Aquí tiene un papel importante una asociación de sordos, disponen de tres vías perfectamente comprobadas de cómo conducir los problemas que plantean cotidianamente la vivencia de una persona sorda, muchas veces conseguida gracias a las experiencias de otros sordos: la primera como consejera de padres y madres de niños sordos acerca de las posibilidades de su retoño; la segunda mantener debidamente informado a todo el mundo de los resultados que se obtienen a través de diversos estudios y la tercera, ser vínculo de unión entre todos abriendo puertas para la integración completa de la persona minusválida sensorial en la sociedad contemporánea manteniendo actividades culturales, deportivas y sociales.
P: Unas últimas palabras…
R: Que deseo fervientemente que los padres de niños sordos abran los ojos y no se avergüencen de la minusvalía de su hijo, que se introduzcan en el mundo de ellos y descubrirán cosas interesantes de las que podrán estar orgullosos y que pierdan el miedo definitivamente sobre el futuro de sus hijos. En definitiva que lo traten igual que a un hijo normal, sin mimos ni exigencias que no podrán superar. Si a un ciego no se le puede obligar a ver… ¿por qué quieren convertir a su hijo en una persona oyente a la fuerza? Sin contar con la voluntad de una persona libre poco conseguirán.
Hasta aquí dejamos a la encantadora y siempre risueña Egle Püvi, agradeciéndole su tiempo dedicado a “El Pueblo de Ceuta” y con los deseos de que disfrute de nuestra ciudad, con sus playas, paseos y… sobretodo con sus restaurantes y bares. Asimismo agradecemos la colaboración prestada desinteresadamente por Joaquín Pinedo, burgalés que se siente ceutí.